| ¿Cómo la respiración, ayuda a desbloquear emociones?
Al vivir en un cuerpo, la única manera de experimentar la vida es a través de los sentidos corporales y de nuestras emociones.
Desde el nacimiento y al ir creciendo, ocurren eventos que son demasiado dolorosos para nosotros en el momento de sentirlos y de experimentarlos.
Para no sentir el dolor provocado por estas circunstancias, bloqueamos la experiencia. La reacción más común consiste en detener nuestra respiración y creamos un bloqueo en nuestro cuerpo.
Nos entrenamos para controlar con nuestra respiración lo que no queremos experimentar. Esto también es aplicable a los sentimientos de mayor felicidad y alegría, cuando apenas podemos resistirlos, y los bloqueamos controlando nuestra respiración. Nos hacemos expertos en reprimir sentimientos de cualquier tipo.
Todo lo que se ha bloqueado en algún momento en nuestras vidas, parece estar “lejos”, pero realmente no lo está. Simplemente está en alguna parte oculta de nuestro subconsciente, esperando una oportunidad para salir. Esto suele ocurrir en cuando se producen situaciones análogas o semejantes a las que ya vivimos anteriormente.
Tener este sentimiento oculto dolerá tanto o más que nos dolió en el pasado cuando tuvimos que reprimirlo.
Con la respiración consciente y conectada tenemos la oportunidad de volver a sentir completamente, de manera segura, lo que hemos bloqueado en el pasado. Empezamos a notar que no somos nuestros sentimientos y que hay algo en nosotros que es más grande que nuestro drama. Dejamos de sentirnos como víctimas. La energia bloqueada empieza a fluir libremente de nuevo, física y mentalmente.
¿Qué es el pensamiento creativo?
Uno de los principios básicos del rebirthing (renacimiento) es que todo lo que pensamos lo Creamos:
• Nuestros pensamientos más profundos.
• Esos que se han vuelto convicciones (creencias).
• Crean de hecho la manera en que percibimos la vida en todas sus formas.
Estas convicciones condicionan nuestra manera de pensar y nos muestran como nos sentimos con nosotros mismos, con el mundo y con las personas que nos rodean. Limitan el flujo de energía en nuestros cuerpos y restringen nuestra libertad de elección.
—La calidad de nuestra vida está condicionada por la calidad de nuestros pensamientos.
Al igual que en el sector alimentario se dice que” somos lo que comemos”, desde el punto de vista psíquico podemos decir que “somos lo que pensamos”.
Observa cómo se comportan dos o tres personas frente a un mismo acontecimiento. Cada una elabora su pensamiento (unido a su propia experiencia y a su vida), y esto provoca los distintos estados emocionales de cada uno ante un mismo suceso.
Lo que creemos (pensamos), lo creamos: Cuando creamos algo, empezamos a hacerlo en forma de pensamiento y éste pensamiento se convierte en realidad.Si pienso:”necesito un empleo”, es el pensamiento previo a buscarlo.
• Si, Pienso constantemente en la enfermedad, puedo acabar enfermando.
• Si, tu crees.” no puedo” saldrás con la imagen de que no vas a poder y constantemente montarás situaciones en las cuales no vas a poder.
—Pienses lo que pienses, es como planificar un acontecimiento.
Cuando valoras algo, lo planificas.
Cuando algo te preocupa, lo planificas (preocuparse es utilizar la imaginación para crear algo que no deseas).
—Lo que pensamos lo atraemos:
Siempre atraemos a nuestra vida lo que creemos con más fuerza.
Se recoge lo que se siembra.
Cuando tenemos una actitud o un pensamiento negativo, tendemos a atraer las mismas experiencias negativas, las mismas situaciones negativas o las personas que deberíamos evitar.
P. Ej.: Si pensamos: “los hombres me abandonan”, inconscientemente vamos a atraer a hombres que tarde o temprano acabaran abandonándonos.
Lo mismo ocurre con nuestros pensamientos positivos.
Cada pensamiento, cada idea, cada Ser, cada objeto…, todo es vibratorio.
Cuando centres tu atención en algo, la vibración de tu ser comienza a reflejar la vibración de aquello a lo que prestas atención.
Cuanto más piensas en ello, más vibras como ello, cuanto más vibras como ello, más atraes a aquello que se corresponde con tu vibración.
–Lo que creemos, lo reflejamos:
Si piensas: “no valgo”, la gente a tu alrededor ve que tu no vales.
–Lo que pensamos se expande:
Si piensas que hace frío, tienes más frío todavía.
Si te concentras en el pensamiento, este se expande.
–Lo que creemos sigue activo hasta que lo cambiamos:
Cada vez que te centras en un pensamiento, activas en ti la vibración de ese pensamiento. Por consiguiente, el tema en el que te centres ahora es un pensamiento activo.
Pero cuando desvías tu atención de un pensamiento, éste se convierte en un pensamiento latente.
Este principio nos ayuda a tomar responsabilidad por nosotros mismos, de nuestros pensamientos y acciones.
|